Reformar antes de vender: ¿cuándo merece la pena?
¿Ha pasado tiempo desde la última reforma de su vivienda? Unos sótanos húmedos, unas ventanas mal aisladas o un papel pintado poco atractivo pueden reducir considerablemente el precio de venta. Pero, ¿merece la pena invertir en renovar o reformar antes de vender para aumentar el valor del inmueble?
1 Renovaciones decorativas: La primera impresión es la que cuenta
Pequeñas mejoras como pintar las paredes, un nuevo papel pintado o un suelo nuevo entran dentro de las reformas „decorativas“. Estas medidas no son absolutamente necesarias, pero pueden mejorar significativamente la primera impresión. Una propiedad bien mantenida parece más elegante y, por lo general, alcanza un mejor precio. Además, estas obras no suelen ser caras, pero pueden marcar una gran diferencia a la hora de vender.
2. deficiencias funcionales: mejorar la calidad de vida
Los defectos más graves, como sistemas de calefacción antiguos o un aislamiento inadecuado, reducen la calidad de vida y disuaden a los posibles compradores. Estas reformas suelen llevar tiempo y ser costosas. Que merezcan la pena depende del posible aumento de valor, que debería ser superior a los costes de reforma.
3. calcular los costes y la revalorización
Para que una reforma tenga sentido desde el punto de vista financiero, los costes deben ser proporcionales al aumento de valor. Mejorar una vivienda sencilla hasta convertirla en una vivienda estándar puede aumentar el precio considerablemente. La experiencia lo demuestra:
- Equipamiento sencillo: Reduce el valor en aprox. 15 % en comparación con un equipo normal.
- Equipo normal: Permite la ocupación inmediata sin modernización.
- Equipamiento de alta gama: Puede aumentar el valor en 15-20 % en comparación con el equipo normal.
Estos valores sirven de guía. Sin embargo, es esencial una evaluación profesional por parte de un experto.
4. las reformas como motor de ventas
Las obras de mejora suelen merecer la pena, sobre todo en inmuebles con un equipamiento básico. Sin estas medidas, es posible que sólo atraiga a compradores que buscan una ganga. La mayoría de los posibles compradores sobrestiman el coste de la reforma y, por lo tanto, están dispuestos a pagar precios más altos por una propiedad que ya ha sido reformada. Las reformas suelen acelerar la venta y aumentar considerablemente los ingresos.
Conclusión: una buena preparación merece la pena
Con una reforma bien orientada, puede aumentar considerablemente el precio de venta de su inmueble y acortar el tiempo que tarda en venderse. Un asesoramiento profesional le ayudará a elegir las medidas adecuadas y a realizar un cálculo acertado.
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Robert Schüßler
Tasador inmobiliario (EIA e IHK)
Nota: Este texto es meramente informativo y no constituye asesoramiento jurídico o fiscal. Consulte a un experto si tiene preguntas concretas.


